Sin agobio. Un toque cuenta, y medio día también. Sin rachas que te castiguen, sin cruces rojas.
Sin cuenta. Todo se queda en tu dispositivo.
Un toque registra un 3. Si fue más o menos, mantén presionado el botón y la escala se abre en el mismo lugar. Un cero no es un fracaso. Es un registro: un día en que otra cosa importó más.
Pruébalo: toca un botón o mantenlo presionado.
Hoy puede quedar así.
Otros rastreadores conocen dos estados: hecho y no hecho. Mitia conoce tres, y en la diferencia entre “sin registro” y “hoy no” se decide si un rastreador se siente como una herramienta o como vigilancia.
Un anillo abierto. Sin reproche, sin color.
Elegido a propósito. Queda anotado, para que después sepas que lo decidiste y no que se te olvidó.
El punto medio. El caso de todos los días, sin pensarlo mucho.
El mismo color, más intenso. Una cuadrícula se entiende de un vistazo.
Por qué me lo tomo tan en serio: para la mayoría, una cruz roja es solo información. En una cabeza con TDAH puede ser el inicio de lo que la comunidad llama disforia sensible al rechazo, un dolor ante el rechazo que se siente en el cuerpo y es mucho mayor de lo que lo provocó. Un contador de rachas es sorprendentemente bueno para detonarlo. Construye algo durante semanas y te lo quita todo en un solo día.
Por eso aquí no hay rojo, ni cruces, ni rachas que se puedan romper.
Si no necesitas nada de eso, ni lo vas a notar. Solo verás un rastreador tranquilo.
Los mismos hábitos en cuatro niveles de zoom. Cambias con una barra flotante abajo. Sin menú, sin submenú.
Una cuadrícula por hábito a lo largo de dieciséis semanas. Un color que se intensifica con la intensidad. En dos segundos sabes cómo vas, sin haber leído un solo número.
Ordenado por hora, y lo que no tiene hora, abajo. Para los días en que el resumen es demasiado.
Cinco columnas, una fila por hábito. El vistazo rápido, sin desplazarte y sin que un día vacío se ponga rojo.
Cincuenta y dos semanas por hábito. Lo bastante lejos para que un solo día deje de pesar, y ves lo que se mantuvo de todos modos.
Abre el calendario del mes en el detalle del hábito y toca los días. Registrar después no es hacer trampa. Es lo normal.





Cada frase de la app pasa por una lista: nada de “solo”, nada de “perdiste”, nada de “al menos”, nada de porcentajes. Decir lo que pasó en vez de calificarlo.
Registrar dentro de la app sigue siendo gratis. Pro quita el límite de hábitos, agrega estadísticas y te deja registrar directo desde los widgets, en iPhone y en Android.
Tres hábitos, las cuatro vistas, recordatorios, registrar días anteriores, exportación y widgets para ver de un vistazo.
Lo que cuesta Pro aparece en el App Store y en Google Play, en tu moneda y con los impuestos de tu país. Un número fijo aquí sería incorrecto para la mayoría.
Respuestas cortas a lo que la gente pregunta antes de instalar Mitia.
En vez de una palomita, cada hábito recibe un valor del 0 al 5, así que medio día cuenta como medio día. No hay rachas, así que un día sin registro no borra las semanas anteriores. Y la app dice lo que pasó en vez de calificarlo: "3 de 5. Lo que hiciste hoy cuenta.", no "¡esfuérzate más!".
No. Instalas Mitia y empiezas. No hay registro, ni correo electrónico, ni contraseña.
Tus hábitos y registros se quedan en tu dispositivo y se borran cuando desinstalas la app. Un respaldo del dispositivo en iCloud o Google puede incluirlos. Mitia envía un conteo anónimo de que se abrió la app, y si compras Pro, la compra pasa por Apple o Google. Todo lo demás está en la política de privacidad.
Tres hábitos son gratis, con las cuatro vistas, recordatorios, registrar días anteriores, exportación y widgets para ver de un vistazo. Pro agrega todos los hábitos que necesites, estadísticas de todo el año y registrar desde el widget. Pro está disponible mensual, anual o como pago único. El precio aparece en el App Store y en Google Play, en tu moneda.
Lo registras después. El calendario del mes muestra los días sin registro, y un toque agrega el valor. Mientras tanto no se rompe nada.
Mitia está hecha para cómo suelen funcionar las cabezas con TDAH: el avance parcial cuenta, los días sin registro no te castigan y el lenguaje evita la culpa de siempre. Es una herramienta, no un tratamiento. Mitia no es un producto médico y no reemplaza un diagnóstico ni una terapia.
Sí. Mitia funciona en iPhone y en Android, con widgets en ambos.
Sí. La exportación escribe un archivo con todos los hábitos y todos los registros. La importación vuelve a leer un archivo de Mitia y solo agrega lo que falta. No se sobrescribe nada.